Nueve coma ocho - Semana 2 Continuación Capítulo 2: La persiana de la puerta de entrada comenzó a subir, centímetro a centímetro, con un chirrido de metal oxidado que heló la sangre y quedó levantada apenas un metro, como una boca entreabierta. Contra la luz anaranjada de las farolas de emergencia, una silueta se recortó, agachándose para entrar. El Oficial Kovic se irguió al otro lado del umbral. Su uniforme de patrulla estaba pulcramente arrugado, su rostro delataba horas de caos: mandíbula tensa, ojos enrojecidos, una fina capa de sudor en la frente. La mano derecha descansaba sobre el arma reglamentaria, sin desenfundarla. Por puro instinto, o quizás por costumbre. Lentamente, barrió el local con la mirada. Vio a los cinco clientes acurrucados en las mesas del fondo, a Artur aún temblando con el billete húmedo en la mano, a Damián junto a la barra con su botiquín de médico, a Garrick encogido en su taburete como un niño castigado. Y vio a Elowen, apoyado en la barra con...