Archivos de una noche de miedo 1. La calabaza apagada En los registros domésticos de aquel siglo quedaron muchas imágenes de una noche que, vista desde aquí, resulta difícil de explicar sin sonreír. Niños cubiertos con telas negras, con máscaras de plástico y sábanas con dos agujeros para los ojos. Adultos disfrazados de brujas, esqueletos, vampiros y criaturas que ya nadie sabría nombrar. Frente a las casas, calabazas huecas con rostros tallados y una pequeña luz dentro. En los porches, cestas de dulces. En las puertas, niños que golpeaban y pronunciaban una fórmula extraña: “truco o trato.” No buscaban protección. Tampoco celebraban una cosecha. No lloraban a sus muertos. Pedían azúcar. Estamos escribiendo este ensayo en 2126, desde los archivos de una época que ya no celebra Halloween, como lo hacían quienes aparecen en esas imágenes. Lo que sigue es un intento de comprender por qué aquella fiesta sobrevivió tantas décadas y qué revelaba sobre el miedo de quienes la practicaban. Dur...